Irlanda · 4 min de lectura

Irlanda para autónomos: por qué el 12,5% de sociedades no es tu tipo

El 12,5% irlandés es el tipo del impuesto de sociedades sobre beneficios de actividad. Si te mudas como profesional independiente, el impuesto que pagas es otro, y la diferencia entre ambos es de más de treinta puntos.

Irlanda aparece en cualquier lista de «países con impuestos bajos en Europa», y siempre con la misma cifra: 12,5%. Es un número real, está en la ley, y lleva décadas siendo el argumento comercial del país. El problema es que casi nunca se dice sobre qué se aplica.

El 12,5% es el tipo del impuesto de sociedades sobre los beneficios de actividad económica de una empresa irlandesa. No es un tipo que pague una persona física. Si te mudas a Dublín como diseñador, consultor o desarrollador independiente, ese número no aparece en tu declaración por ningún sitio.

Lo que paga de verdad una persona física

Quien reside fiscalmente en Irlanda y obtiene rentas del trabajo o de una actividad por cuenta propia paga tres cosas, y se suman:

  • Income tax, con dos tramos: uno al 20% hasta el límite del tramo estándar y otro al 40% sobre lo que lo supera. Ese límite depende de tu situación personal —soltero, casado con una o dos rentas, familia monoparental— y se revisa cada año en el Budget de octubre.
  • USC (Universal Social Charge), una carga adicional sobre casi toda la renta bruta, con sus propios tramos progresivos y un recargo para rentas altas de trabajo por cuenta propia.
  • PRSI, la cotización social, que para el autónomo (Class S) es un porcentaje de los ingresos con una cuota mínima anual.

Sumadas, un profesional independiente con ingresos medios-altos en Irlanda está en un marginal muy por encima del 40%. Compararlo con el 12,5% no es que sea optimista: es comparar dos impuestos distintos que recaen sobre dos sujetos distintos.

«Monto una limited y ya»

Es el siguiente paso del razonamiento, y tiene truco. Sí, una limited company irlandesa tributa al 12,5% por sus beneficios de actividad. Pero ese dinero está dentro de la sociedad. Para vivir de él tienes que sacarlo, y al sacarlo:

  • Si te lo pagas como salario, tributa en tu IRPF irlandés con los tres componentes de arriba. El 12,5% no llega a aplicarse, porque el salario es gasto deducible de la sociedad y reduce el beneficio.
  • Si te lo repartes como dividendo, la sociedad ya pagó su 12,5% y tú pagas encima tu income tax, USC y PRSI sobre el dividendo. La suma de los dos no se parece al 12,5%.
  • Si lo dejas dentro sin repartir, Irlanda tiene un recargo sobre beneficios no distribuidos de sociedades cerradas precisamente para que acumular no salga gratis.

Hay estructuras en las que una sociedad irlandesa tiene sentido, y muchas empresas están ahí por razones que van más allá del tipo. Pero «me mudo y facturo a través de una limited para pagar 12,5%» no es una de ellas si el dinero lo necesitas para vivir.

Lo que sí hace atractiva a Irlanda

Conviene decirlo, porque el país no necesita el malentendido para resultar interesante. Está en la UE y en el euro, con libertad de establecimiento y sin trámites de visado para quien viene de otro Estado miembro. Es la mayor jurisdicción anglófona de la Unión, lo que para quien trabaja en inglés resuelve el idioma de golpe. Y tiene un tejido tecnológico denso, con las consecuencias buenas y malas que eso trae —entre las malas, un coste de vivienda en Dublín que se come buena parte de lo que se gana.

Antes de mirar el tipo, mira el convenio

Si vienes de España, lo primero no es el tipo irlandés: es cuándo dejas de ser residente fiscal español y cuándo empiezas a serlo irlandés. Irlanda tiene además reglas propias de residencia con un cómputo a dos años y una figura, la ordinary residence, que puede seguir alcanzándote después de marcharte.

Esa parte —qué país te considera suyo y qué dice el convenio cuando ambos lo hacen— decide mucho más que el titular del 12,5%. La hemos desarrollado en la guía de convenios de doble imposición.

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Fuentes: Taxes Consolidation Act 1997 irlandés (residencia, ordinary residence, tipos del impuesto de sociedades) e información pública de los Revenue Commissioners. Los tramos se revisan cada año en el Budget de octubre. Esto no es asesoría fiscal: el cambio de residencia entre España e Irlanda conviene documentarlo antes de hacerlo.

¿Te ha pasado algo distinto? Este artículo es un punto de partida, no la última palabra. Cuenta tu caso o pregunta lo que no encaja en tu situación en los comentarios — otras personas en el mismo país, o en el mismo lío entre países, seguramente ya se lo han preguntado.

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