Durante años, la fiscalidad de las criptomonedas en España funcionó, en la práctica, sobre la honestidad del contribuyente: Hacienda sabía que existían ganancias sin declarar, pero rastrear activos en exchanges extranjeros exigía un esfuerzo que no siempre compensaba. Eso se ha terminado. 2026 es el primer ejercicio en el que aplican de forma simultánea el reglamento MiCA (que regula a los exchanges que operan en la UE) y la directiva DAC8, que obliga a esos mismos exchanges a reportar automáticamente la información de sus usuarios a las administraciones tributarias europeas.
Qué obliga ya a declarar
- Modelo 721: obligatorio para residentes fiscales en España cuya cartera de criptoactivos custodiada en el extranjero supere los 50.000 € de valor a 31 de diciembre. Se presenta entre enero y marzo del año siguiente.
- Ganancias patrimoniales en el IRPF: cualquier venta, permuta o uso de criptomonedas para pagar un bien o servicio genera una ganancia o pérdida patrimonial que se declara en la renta del ejercicio en que ocurre, con independencia de si superas o no el umbral del Modelo 721 — ese modelo es solo informativo sobre la tenencia, no sustituye a declarar las operaciones.
- El intercambio automático de datos (DAC8): el primer cruce real de información entre países se produce entre enero y septiembre de 2027, con los datos del ejercicio 2026. Es decir: lo que no coincida entre lo que tú declares de 2026 y lo que tu exchange reporte, generará una comprobación prácticamente automática.
Lo que de verdad ha cambiado no es la ley, es la capacidad de comprobarla
La obligación de declarar ganancias por criptomonedas no es nueva — existe desde que Hacienda las considera activos con trascendencia tributaria, hace ya varios años. Lo nuevo es que antes, la probabilidad de que una discrepancia se detectara dependía de una inspección puntual; ahora depende de un cruce de datos sistemático entre lo declarado y lo reportado por el propio exchange. El riesgo no ha cambiado de naturaleza, ha cambiado de escala.
Esto afecta especialmente a quien opera con exchanges radicados en otros países de la UE pensando que «eso no lo ve Hacienda española». Con DAC8, precisamente esos exchanges son los que están obligados a reportar. La opacidad geográfica que existía hasta ahora deja de tener el mismo valor.
Qué hacer si tienes histórico sin regularizar
Como en cualquier otra regularización, presentar tú la información antes de que Hacienda cruce los datos tiene consecuencias mucho más leves que esperar a que lo detecten primero. Si tienes ejercicios anteriores con operaciones no declaradas, es el momento de revisar el histórico completo con un asesor familiarizado con fiscalidad de criptoactivos — no todos los gestores tradicionales están al día con las particularidades de staking, farming o permutas entre criptomonedas, que también generan hecho imponible aunque no haya conversión a euros de por medio.
En los comentarios: si ya has presentado el Modelo 721 o has pasado por una regularización de criptoactivos, cuenta qué exchange usabas, si notificaron algo directamente y cómo fue el proceso con tu asesor. La experiencia real con DAC8 apenas empieza a existir — sé de los primeros en compartirla.
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Fuentes consultadas: normativa del Modelo 721 (Agencia Tributaria), reglamento europeo MiCA, directiva DAC8 sobre intercambio de información de criptoactivos. Esto no es asesoría fiscal — la fiscalidad de criptoactivos tiene matices técnicos (staking, farming, NFTs) que conviene revisar caso por caso con un especialista.